13/06/2017

Potenciar el descanso aumenta la productividad

Uno de los temas más controvertidos en las empresas es el descanso de los empleados, tanto después de su jornada laboral como durante la misma. Hay gerentes y directores que abogan por el trabajo a destajo y por exprimir al máximo a los profesionales. Por el contrario, hay otros que prefieren que los trabajadores descansen, se despejen y retomen su actividad con más energías. De ese modo aseguran que la productividad aumenta.

 

Descanso en la jornada laboral

Pues bien, parece ser que la tendencia se decanta por la segunda opción. Un ejemplo de ello es la encuesta realizada por la Comunidad Laboral Trabajando.com – Universia , que preguntó a más de 1.500 personas sobre si consideraban necesarios los descansos. La respuesta fue que en esos momentos liberan estrés, hay una mayor integración social e incluso se previenen enfermedades profesionales. Todo ello provoca un aumento de la productividad y estimula la capacidad de concentración.

Relacionado con este tema también se debate si resulta adecuado contar con un espacio en el que hacer esa pausa, donde haya café o la opción incluso de tomar un tentempié. En este sentido, la posibilidad de realizar una pausa en un lugar diferente al puesto de trabajo ayuda a desconectar por unos instantes y evita las salidas de la oficina.

Descanso después de la jornada

Las nuevas tecnologías no solo han traído ventajas para los empleados, como es el caso del teletrabajo; también son las responsables de tener una comunicación casi constante con todo el mundo, incluidos los jefes.

Cabe recordar que el trabajador debe conocer exactamente su horario y su jornada de trabajo y que cualquier llamada, mensaje o correo electrónico fuera de la misma podría vulnerar su derecho al descanso. Los límites deben estar marcados desde que comienza la relación laboral empleado-empresa para que no haya equívocos. Las peticiones laborales a deshoras también son motivo de estrés y de desmotivación. Esto redundará en el malestar del trabajador y, como ya se ha señalado en anteriores ocasiones, esto puede provocar un descenso en su productividad.

Descanso en vacaciones

Una vez que se han concedido las vacaciones a los diferentes miembros de la plantilla (evitando los típicos problemas en el momento de la adjudicación), el empleado tendrá un período total de asueto. Esto quiere decir que debe alejarse lo máximo posible de su actividad cotidiana y no ser “atacado” por mail o mensajes mientras está disfrutando de sus vacaciones. A fin de cuentas, estas proporcionan beneficios tanto para él como para el negocio:

-       Se reduce el estrés al desconectar de las presiones laborales. Esto hace que el cuerpo se recupere física y psíquicamente.

-       Mejora el estado anímico, lo que se notará en la vuelta al trabajo. Esta suele ser controvertida porque al trabajador le cuesta olvidar el periodo de descanso, pero sus fuerzas estarán recuperadas y volverá a realizar bien su tarea.

-       Mejora la salud, ya que según una investigación de Nuffield Health, las personas que no disfrutan de vacaciones cuentan con un 30% más de posibilidades de padecer alguna enfermedad del corazón.

Como conclusión, queda claro que respetar e incluso fomentar el descanso de los empleados mejora su motivación, su capacidad y su productividad. De hecho, numerosas grandes compañías están tomando medidas al respecto y los resultados positivos no han tardado en llegar.

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