14/06/2017

¿Cómo afrontar el estancamiento de salarios?

De acuerdo con los últimos informes del Instituto Nacional de Estadística (INE), no corren buenos tiempos para los salarios. A pesar de encontrarnos en una época de mejora económica, de acuerdo a los grandes índices macroeconómicos, esta situación no está siendo proporcional en los sueldos que los trabajadores obtienen por su labor. En muchos casos, las empresas no cuentan con la capacidad de aumentarlos debido a que, aunque el panorama no se halle en recesión, las dificultades económicas y de mercado parecen, en cierto modo, perpetuarse. En este marco es donde la retribución flexible se plantea como la mejor opción para aumentar el poder adquisitivo de los empleados sin tener que sufrir un aumento en los costes salariales.

Los salarios descienden

Pero antes de entrar de lleno en ello, conviene apuntar los datos que el INE arrojó sobre el último trimestre de 2016. En ese periodo el coste salarial por trabajador y mes (se incluye el salario base, los complementos salariales y pagos extraordinarios) descendió un 0,8% con respecto al mismo trimestre de 2015. Esta cifra supone el mayor descenso desde el primer trimestre del año 2013, justo en plena vorágine de la crisis que azotaba tanto a España como al resto del mundo.

Hablando en euros, el salario medio (en bruto, claro está) a finales de 2016 era de 2.010,74 euros al mes, cuando un año antes se situaba en 2.026,14. Esto demuestra no ya un estancamiento, sino un leve retroceso. Y contrasta con subidas en productos básicos como la electricidad, que posiblemente sea el ejemplo más claro que se ha vivido en los últimos meses. Eso sí, existe una salvedad: la reducción del salario se debe en mayor medida a que ha descendido el número de horas trabajadas –a causa del crecimiento de contratos a tiempo parcial–, puesto que el precio que se paga por ellas ha aumentado muy ligeramente.

Retribución flexible como respuesta

¿Qué puede hacer una empresa con este panorama si desea mejorar la retribución de sus empleados? No cabe duda de que la tendencia actual pasa porque los trabajadores busquen una mayor calidad de vida y otros elementos más allá de un sueldo alto, pero tampoco hay que dudar de que el salario sigue siendo la principal razón para decantarse por un trabajo u otro. Así que, si una empresa no está en disposición de aumentarlo, la mejor opción para potenciar el poder adquisitivo de su plantilla pasa por el salario en especie ofrecido como retribución flexible.

Con esta modalidad, el empleado puede disfrutar de parte de su salario en especie (hasta un 30% del total), es decir, en forma de cheques restaurante, tarjetas de transporte, formación, cheques guardería… con la característica de que está exento de IRPF. Esto implica que, tras hacer la declaración de la renta, el ahorro en impuestos provocará un gasto menor y, por lo tanto, una mayor cantidad de dinero en su cuenta.

Sea como fuere, la retribución flexible también es una oportunidad para mejorar la motivación y el bienestar del empleado, dado que se adapta a sus necesidades y su estilo de vida. 

Contacto